Si estás teniendo dificultad para concebir, necesitas darle a tu cuerpo los nutrientes necesarios. ¿Qué vitaminas y minerales no están en tu menú, pero deberían estar? Aún más importante, ¿estás recibiendo lo que necesitas de tus alimentos? A continuación te contamos sobre algunas vitaminas, minerales y nutrientes que han demostrado ayudar en la fertilidad.

Zinc
Un studio de Pennsylvania State University concluyó que la deficiencia de zinc puede tener un efecto negativo en el desarrollo del óvulo. Ese estudio demostró que el zinc es un “regulador clave” en el desarrollo del óvulo. Juega un papel en la división y la fertilización del óvulo, la regulación del ADN y el desarrollo del embrión. La dosis recomendada de zinc es de ocho miligramos por día para las mujeres adultas y 12 miligramos al día durante el embarazo y la lactancia, y lo encuentras en alimentos como el ajo, los garbanzos, la calabaza, el salmón, la espinaca y la carne de res.

Colina
La colina es una vitamina de la que la mayoría de mujeres no está recibiendo lo suficiente. De hecho, solo del cinco al diez por ciento de mujeres embarazadas están tomando las dosis requeridas. Aunque la colina se encuentra en muchos alimentos, como la yema de huevo, las habas y el hígado, se encuentra en pequeñas cantidades. Una dieta rica en carne, huevos enteros y vegetales verdes puede ayudarte a recibir la colina adecuada. La dosis diaria recomendada es 550 miligramos al día.

Probióticos
Los probióticos y prebióticos son esenciales, tanto en los alimentos como en forma de suplementos para promover un intestino saludable. Actualmente no hay cantidad recomendada, pero los doctores recomiendan aumentar su consumo durante la gestación en alimentos como el yogur natural.

Ácidos grasos omega 3
Estos ácidos grasos son fundamentales para la fertilidad, ya que ayuda a regular la ovulación, retrasa el envejecimiento de los ovarios, y mejora la calidad de los óvulos. Puedes encontrar este nutriente especialmente en pescados como el atún enlatado en agua, salmón, camarón, tilapia o bagre. Es suficiente consumirlos dos veces a la semana.